Nuestra historia

El edificio fue construido por un hermano de mi abuela, en el sitio que él creía que era el más bonito de todo el pueblo. Primero compró el terreno y luego cedió al Ayuntamiento la calle que hoy en día lleva su nombre, Sebastià Ramonich, ya que quería que hubiera un paseo para ir a Son del Pi desde Esterri d’Àneu.

El edificio fue construido por un hermano de mi abuela, en el sitio que él creía que era el más bonito de todo el pueblo. Primero compró el terreno y luego cedió al Ayuntamiento la calle que hoy en día lleva su nombre, Sebastià Ramonich, ya que quería que hubiera un paseo para ir a Son del Pi desde Esterri d’Àneu.

De muy joven ya pensaba en abrir el hostal, que por aquel entonces estaba cerrado. Mis padres me apoyaron desde el principio y apostaron por mi formación y restauraron el edificio.

De muy joven ya pensaba en abrir el hostal, que por aquel entonces estaba cerrado. Mis padres me apoyaron desde el principio y apostaron por mi formación y restauraron el edificio.

El verano de 1991 abrí el Hostal, muy joven. Mis padres vinieron a vivir conmigo para ayudarme y, tres años más tarde, me casé con mi marido. Entre los dos, abrimos el restaurante, donde el primer banquete que se celebró fue el de nuestra boda.

El verano de 1991 abrí el Hostal, muy joven. Mis padres vinieron a vivir conmigo para ayudarme y, tres años más tarde, me casé con mi marido. Entre los dos, abrimos el restaurante, donde el primer banquete que se celebró fue el de nuestra boda.

Desde el primer momento, mi marido dedicó todos sus esfuerzos en ayudarme a mejorar el hostal: la cocina, los baños, las habitaciones, el comedor, la terraza… Cada año mejoramos alguna cosa, con cariño y esperando satisfacer a nuestros clientes.

Desde el primer momento, mi marido dedicó todos sus esfuerzos en ayudarme a mejorar el hostal: la cocina, los baños, las habitaciones, el comedor, la terraza… Cada año mejoramos alguna cosa, con cariño y esperando satisfacer a nuestros clientes.

Nuestros hijos sienten este sitio como su casa, el hostal es su refugio, su hogar.

Nuestros hijos sienten este sitio como su casa, el hostal es su refugio, su hogar.

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